Crítica: Black Country Communion “2”


 

 

  • Artista:  Black Country Communion
  • Sello:     J&R Adventures
  • Año:       2.011
  • Estilo:  Hard rock, blues, rhythm & blues, psicodelia y rock progresivo.

CALIFICACIÓN TÉCNICA

  • Nivel de técnica: 7,5/10
  • Velocidad: 7/10
  • Variedad de fraseo, recursos y técnicas: 6,5/10
  • Nivel de coñazo virtuosístico: 0/-10
  • Calidad producción (equilibrio en la mezcla, masterización, etc.): 8/10
  • Calidad presentación (carátula, libreto, etc…): 9/10
  • PUNTUACIÓN: 8/10

CALIFICACIÓN MUSICAL

  • Calidad musical: 8/10
  • Nivel de feeling: 10/10
  • Posibilidad de escucharlo de un tirón: 10/10
  • Ganas de hacer “headbanging”: 7/10
  • PUNTUACION: 8,75/10

PUNTUACIÓN TOTAL: 8,4/10

 

    En esta crítica anterior, analizábamos el álbum debut de un nuevo supergrupo formado por Joe Bonamassa a la guitarra y voces, Derek Sherinian (Planet X, Dream Theater, Yngwie Malmsteen) a los teclados y Jason Bonham (fundador de la Jason Bonham Band e hijo del legendario John Bonham de los Led Zep) a la bateria y el mítico bajista y vocalista Glenn Hughes. Pese a los nombres involucrados, el resultado fue mucho más que espectacular. El debut de los Black Country Communion fue simplemente el mejor álbum de rock editado en USA en el pasado 2.010. Mucho mejor de lo que cualquiera se esperaba, nos temiamos que no iba a tener continuidad. Teniendo en cuenta que el fenómeno de los supergrupos es algo muy lucrativo pero muy difícil de mantener a largo plazo (por los cachés de sus miembros y los diferentes compromisos), era impensable que menos de un año nos deleitasen con un nuevo trabajo.

    Lo cierto es que, quizás por las expectativas creadas, el álbum defrauda. Mantiene el estilo y tono de su predecesor pero no suena tan inspirado, no hay momentos sorprendentes como los que nos aportaban temas como “Too late for the sun” o “Song of yesterday”. Y si nadie me corrige, me atreveria a decir que algunos de esos temas fueron descartes del anterior. Pero que nadie se lleve a engaño, seguimos hablando de Hughes, Bonamassa, Sherinian y Bonham, y este “2” es también uno de los mejores álbums publicados en este 2.011. Todos los músicos tocan a un nivel altísimo. Por poner un ejemplo, Hughes luce mucho más creativo y arriesgado con las lineas de bajo. Se agradece enormemente el cariño y la implicación que ponen todos los miembros, lo cual no suele ser la tónica habitual en los supergrupos, ya que en muchos casos sus componentes graban en ciudades diferentes y ensayan via Skype. En cambio se nota que nuestros protagonistas se toman a BCC como algo muy serio, como si fueran ilusionados novatos y ésta su primera banda.

     Tal como hicimos la vez anterior, hablaremos de los highlights del disco.

  • “Save me”. Comienza con una intro de sintetizador relajante, con ecos de Pink Floyd para pasar a  la guitarra de Bonamassa con un rockero riff de sorprendente simpleza. La canción mantiene un medio tempo tranquilo y resulta de lo más curiosa por el melódico estribillo y los toques orientales que aporta Sherinian. El solo de Bonamassa recuerda por momentos a Gary Moore.

 

  • An ordinary son”. Como en el disco debut, Bonamassa toma las riendas de algunas canciones, con Glenn Hughes cediéndole casi todo el protagonismo vocal. Hay que destacar el acompañamiento realizado por Sherinian con órgano Rhodes y Hammond, y sin el cual el tema perderia toda la fuerza, y también la complejidad de las lineas que toca Bonham.
  • “Little secret”. Si bien un blues puro no es lo que uno se espera en un disco de los BCC, es cierto que el blues es la base del rock que practican y que todos ellos han mamado del estilo. De hecho, Bonamassa es considerado un bluesman aunque aquí no lo parezca (luego lo comentamos). Aún así, el feeling que destila la canción es para poner los pelos de punta.
  • “Crossfire”. Si hubiera que elegir un solo tema del disco, yo lo tendría claro. Comienza con una intro de sintetizador y bateria ligeramente prog. Después pasa a un riff muy rockero de guitarra y se va intercalando el suave y hermoso estribillo. El sintetizador y la guitarra se compenetran de manera genial pero destaca por derecho propio el bajo de Glenn Hughes, que recuerda a Chris Squire de los Yes. En la sección final, un arpegio de sintetizador, con un sonido a lo Jan Hammer pone la guinda.
  • “Smokestack woman”. Los amantes del hard rock más simple y energético estan de enhorabuena. Pese a la parte central con un Sherinian que hace un escarceo con la psicodelia, el tema es ideal para mover las greñas.

    Respecto a los músicos poco hay que añadir a lo comentado en la anterior crítica. En todo caso decir que mantienen el mismo nivel de técnica o lo mejoran. Hughes sigue cantando con la misma chuleria y se muestra muy creativo con el bajo, llegando a momentos casi solistas. Jason Bonham sigue en su linea, o sea inmenso en todos los temas. Potente o sutil dependiendo de las necesidades de la canción. Derek Sherinian sigue aportando todo un enorme soporte al resto de instrumentos ya sea con sintetizador, samples orquestales u órganos Hammond, pero además reaparece su faceta solista que no veiamos más que en contadas ocasiones en el primer disco. Y dejo al final a Joe Bonamassa, más que nada porque es quien ha evolucionado más de un disco a otro. Sorprende quitándose de encima la etiqueta de bluesman. Aquí toca de una manera muy rockera, casi heavy. A descatar el solo de “I can see your spirit”, muy a lo Eric Johnson o el que se incluye en el corte que inicia el disco, “The outsider”, con unas escalas muy rápidas, un duelo con Derek Sherinian y un final simultáneo que parece neoclásico (WTF?!).

    “2” es un gran disco. Creado por músicos en estado de gracia y que pese a sus dilatadas carreras y sus múltiples compromisos, se toman muy en serio a esta banda. No sé si lo suficiente como para que haya una tercera encarnación y una gira mundial, pero si como para sonar a grupo unido, con las personalidades y reconocibles estilos de cada uno de ellos al servicio del grupo y no de su ego. Que todos los temas no sean de nota 10 como en el disco debut, ni hayan tantos momentos de sorpresa de esos que te hacen volar la cabeza, no es óbice para no disfrutar de un gran trabajo ya que la magia y el talento está en cada uno de los minutos que forman el disco.