Archivos para heavy metal neoclásico

Crítica: Unisonic “Ignition”

Publicado en Crítica con etiquetas , , , , , , , , , , el 27/04/2012 por Guitar Xperience


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  • Artista:  Unisonic
  • Sello:     e·a·r Music
  • Año:       2.012
  • Estilo:    Heavy metal, heavy metal neoclásico, power metal

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CALIFICACIÓN TÉCNICA

  • Nivel de técnica: 7/10
  • Velocidad: 7/10
  • Variedad de fraseo, recursos y técnicas: 7/10
  • Nivel de coñazo virtuosístico: 0/-10
  • Calidad producción (equilibrio en la mezcla, masterización, etc.): 7/10
  • Calidad presentación (carátula, libreto, etc…): 4/10
  • PUNTUACIÓN: 7/10

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CALIFICACIÓN MUSICAL

  • Calidad musical: 6,5/10
  • Nivel de feeling: 7,5/10
  • Posibilidad de escucharlo de un tirón: 10/10
  • Ganas de hacer “headbanging”: 8/10
  • PUNTUACIÓN: 8/10

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PUNTUACIÓN TOTAL: 7,5/10

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    Hoy os traemos la primera entrega de un nuevo supergrupo que acaba de aparecer en el mercado. Normalmente, lo que debería ser una noticia excitante no lo suele ser tanto. Es decir, el hecho de que tantos músicos de prestigio se reunan para grabar un disco ya es algo que no sorprende. Es algo así como cuando se estrena una película en DVD en “Edición limitada” o “Edición de coleccionista”. ¿Qué tiene de especial una edición cuando cualquier truño de película ya te sale en “Edición especial” y cuando en muchas ocasiones, los extras incorporados son paupérrimos o iguales a la edición de alquiler? Pues lo de los supergrupos pasa lo mismo: es un fenómeno que no sorprende, que suele ser oportunista, no siempre dotado de la calidad musical que se le presupone, y que para colmo, rara vez tiene continuidad.

    No obstante, el supergrupo de hoy tiene todas las papeletas para que nos sorprendan en cuanto a calidad musical y se hable mucho de ellos; sobre la posible continuidad ya veremos.

    Unisonic no es una banda nueva ya que se formó a finales de 2.009. El legendario Michael Kiske (Helloween, Kiske/Sommerville, SupaRed, etc.) se une al bajista Dennis Ward y al batería Kosta Zafiriou (ambos de los Pink Cream 69) en 2.004 y forman un combo de A.O.R. llamado Place Vendome. Grabarían dos discos y no se sabe por qué extraña razón, para el tercero reforman la banda y le cambian el nombre. La razón puede que sea el desear que Place Vendome tenga continuidad en un futuro y que ahora les apeteciese orientar las composiciones a un estilo más alejado del A.O.R.. Por lo tanto, en 2.009 reclutan al guitarrista suizo Mandy Meyer (ex Krokus), componen rápidamente varios temas y empiezan a abrir para algunos festivales europeos en el verano de 2.010. Pero la sorpresa viene cuando a finales de año se incorpora el también legendario Kai Hansen a la banda y es entonces cuando Unisonic alcanza el status de supergrupo con mayúsculas. Con los dos ex Helloween al frente, Unisonic entra al estudio y edita “Ignition”, un E.P. con cuatro temas que sirve de avanzadilla al LP que acaba de salir hace pocas semanas. Por el momento analizamos el E.P. y en cuanto dispongamos del nuevo lanzamiento haremos el correspondiente análisis.

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1.- Unisonic. Primer corte del disco. Riff heavy muy potente con innumerables referentes, doble bombo a piñón, la línea vocal pegadiza desde el primer momento y un estribillo épico coreable que nos remite a los Helloween de la buena época. Excelentes los solos que protagonizan ambos guitarristas: comienza Meyer con un solo más rockero, en plan Zakk Wylde; luego entra Hansen muy neoclásico con multitud de sweep pickings. Resulta interesante que ambos músicos se muestren tan diferentes entre sí, porque eso logra una mayor variedad sonora.

2.- My sanctuary. Muy similar a la anterior en cuanto a concepto, pese a que el power metal brilla por su ausencia. En su lugar tenemos heavy y hard rock muy potente con un Kiske de lo más melódico. Los dos guitarristas muestran en sus solos un sonido más americano, con lo que tampoco tenemos ningún elemento neoclásico por parte de Hansen.

3.- Souls alive (demo version). Volvemos a terrenos más trillados de neoclásico y power metal europeo. Cuerdas al aire sobre unos power chords inician la canción y dan paso a la voz. Quizás sea la composición menos elaborada del E.P., por esa sensación que transmite de déjà vu, pero la salva el buen hacer del grupo y el interludio melódico. En cuanto a los solos volvemos a tener los diferentes estilos del primer tema. Pese a ser una versión demo tal y como reza el título, ni la composición ni la mezcla apuntan a que lo sea; de hecho parece el tema ya finalizado.

4.- I want out (live version). Y para finalizar lo hacemos con una versión… ¡y qué versión! Atreverse con uno de los mayores clásicos del metal tiene su riesgo, pero si lo hacen dos de los miembros que lo grabaron en su día está claro que a la fuerza ha de sonar bien. Como curiosidad mencionar que la versión está interpretada a un tempo algo más rápido de lo normal, lo cual mola bastante.

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    Desde luego, no podemos realizar una crítica de un E.P. como lo haríamos de un larga duración. Está claro que Unisonic han elegido los temas con más gancho: power metal y heavy metal directo, potente y con el punto de comercialidad justo para poder ser emitido en las emisoras de radio. No hay atisbo de sorpresa en los tres temas propios; no obstante, pese a la repetición de clichés, es indudable que esos temas son de una enorme calidad. Está claro que la formación tiene un potencial enorme, se les nota tablas y que saben lo que hacen. Los dos hachas se complementan a la perfección a la hora y los fans de Helloween y del metal más clásico estarán muy satisfechos de este avance.

    Ahora toca esperar al álbum completo y comprobar si mantienen el nivel de calidad escuchado en estos escasos pero esperanzadores veinte minutos.

Xperience Live!: Tony MacAlpine + Agent Cooper + Daniel Piqué (14/03/2.012)

Publicado en Crónica Conciertos con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , el 21/03/2012 por Guitar Xperience

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    Es un placer traeros la crónica de uno de los conciertos de guitarra más importantes de los que podremos disfrutar en este 2.012. Por varios motivos se hacía muy apetecible asistir a la segunda visita a nuestro país del virtuoso guitarrista estadounidense y pionero del shred neoclásico Tony MacAlpine (segunda si no contamos claro con las visitas como guitarrista de apoyo y teclista en las giras de Steve Vai, o en el proyecto junto a Billy Sheehan y Virgil Donati llamado Devil’s Slingshot). En primer lugar por la edición hace pocos meses de su nuevo disco instrumental en estudio -homónimo y cuya crítica puedes leer aquí-, en segundo lugar por la celebración de los 25 años de su primer y magnífico disco “Edge of Insanity”, y en tercer lugar por la incorporación en su banda de músicos de reconocido prestigio: Aquiles Priester a la batería (ex Angra y candidato a ser miembro de Dream Theater), Bjorn Englen (ex Soul Sing e Yngwie Malmsteen) y Nili Brosh, joven destacada de la “generación youtube” y apadrinada por Andy Timmons.

    Teníamos algunas dudas respecto a la sala ya que Razzmatazz 3 no parece ser la mejor sala para un concierto de este nivel y efectivamente así fue: la extraña distribución de uno de los monitores lejos del escenario y del espacio donde se ubica al público sumado a la modesta acústica de la sala hicieron desmerecer unos quilates el resultado del show, aunque por otro lado la asistencia (buena para este local pero insuficiente para otros) tampoco permitió aspirar a una sala más grande y de mejor reputación sonora.

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    El concierto empezó con Daniel Piqué, un guitarrista brasileño que ataviado con una camiseta de la selección de fútbol de Brasil y uno pantalones muy poco glamurosos -todo hay que decirlo- tocó solo 3 temas, los dos primeros con su guitarra Gibson Les Paul a pelo y el tercero con una backing track de acompañamiento. Todo sea dicho, no es el que el muchacho toque a pelo, es que la backing track sencillamente no se oía. Tocaba conectado a un amplificador Orange y él mismo decidía que canciones tocar manipulando algún software en su portátil Mac. Para colmo, si realmente se escuchaban dichas bases, no se podía apreciar debido al tremendo volumen con que tocaba su Gibson.

    Es incomprensible que Tony lleve de gira a un chico ofreciendo tan pobre actuación, y eso que es un guitarrista a tener en cuenta por su estilo peculiar y por haber contado con colaboradores de primera fila (Mike Mangini o Billy Sheehan entre otros) en su único disco editado hasta la fecha, “Boo!”. Y lo que acabó de descolocar más al público fue el hecho de que tocara solo tres canciones durante once minutos. Alguien de la organización se le acercó a decírselo justo cuando iba a tocar un cuarto tema (como así ha hecho en otras ciudades españolas) y se quedó durante unos segundos sin saber que hacer, hasta que cerró el portátil y se despidió del público. Increible.

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    A continuación salió a escena Agent Cooper, una banda que nos sorprendió por su actitud hard rockera y potente directo, ya que sus discos suenan más progresivos, y por el alto nivel técnico de sus componentes. La banda está formada por un cantante cachondo y simpático con una inaudita capacidad para inflar las venas su cuello y colorear de rojo su cabeza (como si fuera Hellboy) de nombre Woody Harrelson Doug Busbee, Sean Delson al bajo, recordando a Stuart Hamm con el sonido slap y lineas de bajo muy creativas, un buen guitarrista técnicamente hablando aunque algo frío llamado Mike Martin y que tocaba con Ibanez JemGanesh Giri Jaya habilidoso tras la batería, y el que para nosotros fue el miembro más destacado: el teclista Eric Frampton, virtuoso y divertido y a la postre un excelente corista.

    Nueve canciones, aproximadamente cuarenta minutos de actuación y muy buen sabor de boca es lo que nos trajo Agent Cooper con su mezcla de hard rock, progresivo a lo King’s X y un punto de A.O.R. . Además les favoreció una calidad de audio más que decente, especialmente en el bajo, que contra todo pronóstico se escuchó mejor que el concierto de Tony MacAlpine.

    Como curiosidad, decir que la banda al completo tuvo que desmontar su backline (excepto la batería) y encargarse también de montárselo a Tony (retirada de micrófonos, colocación del teclado, revisión de la batería, etc.). Curioso que Agent Cooper no sólo fueran los teloneros sino también los técnicos de escenario.

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    Y como no podía ser de otra forma como en cualquier concierto donde se homenajea a un disco en particular, el concierto empezó con el primer tema del “Edge of Insanity”, “Wheel of Fortune”, un tema muy neoclásico y potente dotado de un estribillo pegadizo y directo. Respecto a la calidad del sonido, ya desde un primer momento nos encontramos con la desagradable sorpresa de que la calida era inferior a la de los anteriores teloneros, es decir, un volumen demasiado alto en general, un sonido en la batería que no nos terminó de convencer y lo bajo que se escuchaba la guitarra de la adorable Nili, por debajo de los demás instrumentos en muchos momentos, así como el bajo de Englen, mejor que con la guitarra de su compañera pero menos presente que en el caso de los Agent Cooper. Por fortuna, nos sabemos de memoria la discografía de MacAlpine, somos músicos aficionados  y hemos asistido a muchos conciertos, con lo cual, si en algunos momentos no escuchamos algo con claridad solemos tener la capacidad de saber qué se está tocando; pero es cierto que el público menos freak de las guitarras no disfrutaria demasiado debido a la calidad de sonido.

    Tras ese comienzo sonó “The stranger”, uno de nuestros favoritos, con ese riff potente y demoledor al principio del tema que sonó de fábula. Melodías neoclásicas a raudales, mucha escala menor armónica y un soberbio solo de teclado aunque a un volumen algo bajo respecto a la mezcla. Tras saltarse “Quarter to midnight (Live)”, es decir, el solo que está grabado en directo en el disco, la banda interpretó la preciosa balada “Agrionia” con precisión milimétrica, buen feeling y magnífico intercambio de solos entre Tony y Nili. Después sonó el interludio de teclados y el melódico “Empire in the sky”, un solo de bajo muy al estilo de Billy Sheehan y el veloz y enérgico “The Witch and the Priest”, dos joyas que no se puede dejar pasar si estamos hablando del “Edge of Insanity”. Seguidamente pudimos escuchar “The taker” con su sonido hiperneoclásico a todo gas, el “Chopin Prelude 19 Opus” a los teclados con un MacAlpine muy pianístico, y el tema que da nombre al disco, otro de nuestros temas favoritos del álbum con esa melodía inconfundible. Ya para finalizar el bloque del disco insignia de Tony sonaron el rabioso y genial “The Raven” y el abstracto y experimental “No place in time” con sus hipnóticos cambios de tonalidad.

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    Tras la primera parte del set, Tony no dio descanso ni al público ni a sus músicos ni a si mismo. Aunque no abandonariamos el neoclásico del todo, los siguientes minutos se dedicaron a la descarga del metal progresivo más contundente y el jazz fusión experimental, cortesía de su Ibanez de 8 cuerdas y de su  último álbum (el cual marca una interesante vuelta de tuerca a la evolución progresiva y fusionera que ha tenido en los últimos años). Para desvirgar este último disco eligió los temas “Angel of twilight” y “Ölüdeniz”. Dado el sonido denso y contundente de este disco, habría sido agradable que Nili Brosh también hubiera usado este tipo de guitarras, pero ella siguió fiel a su Ibanez blanca de seis cuerdas durante todo el concierto. Aunque, por fortuna, el Carvin de cinco cuerdas de Englen ya ponía el cuerpo que la guitarra de Nili no podía aportar.

    Al finalizar esta descarga metalera volvimos a retroceder al pasado, para escuchar la fusionera “The sage” del disco “Evolution”, la hermosa y ovacionada balada de su segundo disco “Tears of Sahara”, y “The violing song del “Premonition”; buen tema aunque personalmente preferiamos “Ghost of Versailles” o “Gila Monster”.

    La furia metalera volvió con el salvaje “Serpens Cauda” de su reciente disco, seguido por “Psychoctopus”, el solo de batería de Aquiles Priester y en el que -cortesía de la nefasta mezcla- apenas pudo escucharse el acompañamiento grabado sobre el que estaba tocando, quedando algunas partes sin sentido. No obstante, Priester demostró porque fue uno de los candidatos a suplir a Mike Portnoy en Dream Theater

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    Para la última parte del set, Tony se colgó una Ibanez de siete cuerdas y nos deleitó con el fabuloso “Stream dream” (perteneciente al “Freedom to fly” y habitual tema de fondo en nuestro programa), con ese característico delay con aroma de fusión, otra dosis de contundecia llamada “Pyrokinesis” (extraida de su último disco) y por último, la trepidante muestra de shred clásico Hundreds of thousands” del “Maximum Security”.

    En cuanto a la ejecución de los temas, la perfección casi absoluta vino por parte de Tony (aunque el comienzo de “Stream dream” pareció atragantársele un poco, como sino se acordara) y Nili. Mientras el primero se encargaba de las melodías de todos los temas, la segunda se encargaba de la parte rítmica. Los solos, como es lógico, eran tocados en su mayoría por Tony pero Nili no desaprovechaba la ocasión de lucirse cuando le tocaba. Además, hay que destacar que una característica común en el heavy metal neoclásico de los 80 era incluir pequeños solos o escalas muy rápidas entre riff y riff. Normalmente se recurría al uso de armonizadores en directo, pero Nili no tenía ningún problema en doblar a Tony en numerosas ocasiones, y eso que a la muchacha le tocaba seguirle en momentos en que el maestro ponía la velocidad punta. Pese a salir a tocar con cierta timidez escénica, comenzó a animarse poco a poco, gracias en parte a los vítores del público, y acabó saludando entre canción y canción y luciendo una bonita sonrisa de oreja a oreja en muchos momentos (vale, se nos ve el plumero, pero es joven, guapa y shredder, así que ¿qué esperáis?). Respecto a Tony, resulta muy curioso el ver como otros músicos legendarios de su quinta, como Vai, Malmsteen o Satch ya no tocan al mismo nivel que antes (hablamos de técnica y velocidad, no de composición). Es algo normal puesto que la edad empieza a pasar factura. Sin embargo, en el caso de MacAlpine, no acusa para nada la edad, tocando quizás con más precisión y velocidad que antaño. Y en un concierto a este nivel de exigencia física es algo de lo más meritorio… y sorprendente.

    Bjorn Englen tampoco lo hizo mal. Pese a que estuviera en muchos momentos posando y más atento a la presencia de cámaras en primera fila que no a la canción en sí, tocó con seguridad y solvencia los momentos de mayor complejidad. No puede considerársele un Billy Sheehan, pero desde luego que algunas composiciones de Tony MacAlpine se las traen. Y respecto a Aquiles Priester, un poco lo que ya se ha comentado: nivelazo tanto en terrenos neoclásicos como más fusioneros o progresivos.

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    El concierto duró aproximadamente una hora y tres cuartos y hay que reconocer que si uno no es amante del shred y las piruetas no es un concierto que pueda disfrutarse. Qué duda cabe de que Tony MacAlpine sabe combinar complejidad armónica con melodias excitantes, pero siempre pasado por el filtro de una técnica brillante, excesiva y que aflora en casi todo momento. Esto provoca una enorme densidad en sus composiciones y que para disfrutarlas plenamente, o hay que ser músico o muy amante de la música instrumental.

    Si debemos poner una queja aparte de la del sonido fue a la poca comunicación de la banda con el público. De todos es sabido la cordialidad y simpatía de la que hace gala siempre el guitarrista de color, y tratándose de algo tan emocionante como la gira de 25 aniversario de su ópera prima y a la vez presentación del unánimemente alabado por la crítica último disco, habría estado bien una presentación nada más subir al escenario y comentarios entre tema y tema. Lo que debería haber sido un set-list para ser tocado en un par de horas se despachó en hora y tres cuartos, sin bises, sin tregua, casi como si tuvieran prisa por terminar (aunque luego no tuvieron problema en estar una hora firmando discos y haciéndose fotos).

     Por último, es obligatorio destacar la amabilidad y el buen hacer de los músicos al salir a la sala nada más finalizar el concierto para firmar discos, entradas y hasta un póster que regalaban con la portada de su último álbum donde aparece Tony con la Ibanez de 8 cuerdas (y que nos llevamos firmado y dedicado). Destacable también el reducido precio de las camisetas y CD´s: 10 miserables eurillos que saben a gloria con la que está cayendo aquí en España, incluyendo los discos debut de Nili Brosh y Daniel Pique (sin distribución en nuestro país) o el último de MacAlpine, que cuesta unos cuantos euros más en cualquier tienda.

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El set-list fue el siguiente:

EDGE OF INSANITY PART

  1. Wheel of fortune
  2. The stranger
  3. Agrionia
  4. Interlude
  5. Empire in the sky
  6. The Witch and the Priest
  7. The taker
  8. Chopin prelude 19 Opus
  9. Edge of insanity
  10. The raven
  11. No place in time

DREAM MECHANISM PART

  1. Angel of twilight
  2. Ölüdeniz
  3. The sage
  4. Tears of Sahara
  5. The violin song
  6. Serpens cauda
  7. Psychoctopus (solo de batería)
  8. Stream dream
  9. Pyrokinesis
  10. Hundreds of thousands

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    Y ahora, para acabar, os dejamos con unos cuantos temas grabados en exclusiva por Guitar Xperience, videotubes de asistentes a diferentes conciertos de la gira y más fotos del evento. Aparte de eso, comentar que en el siguiente programa del 26 de marzo, podréis escuchar INTEGRAMENTE el concierto, así como en la versión podcast del siguiente miércoles  28.

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IVAN MACÍAS & ALBERT SANZ

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Xperience Live!: G3+K1 (10/03/2.012)

Publicado en Crónica Conciertos con etiquetas , , , , , , , , , , , el 16/03/2012 por Guitar Xperience

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    Es todo un orgullo y un lujo para nuestro país que unos guitarristas de aquí se reúnan para emular al ya mítico festival de guitarra G3 que ha dado la vuelta al mundo -recordemos: Joe Satriani, Steve Vai más un tercer guitarrista de primer nivel que se ha ido incorporando según la edición-, y si encima le sumamos un teclista de igual virtuosismo y calidad el resultado puede ser más que interesante.

    Hay que decir también que mientras uno va a pasar a la historia del rock el otro va a quedar como mera anécdota dada la diferencia enorme que les separa y el escaso apoyo que hay al shred nacional. No importa que Vai o Malmsteen lleven más de una década cumpliendo a rajatabla la fórmula de “¡mira lo loco que estoy y como se me va la olla con el whammy y la palanca tocando notas fuera de la tonalidad de la canción!” (en el caso de Vai) o¡qué cómodo es grabar el mismo disco desde hace veinte años y que se siga vendiendo!” (en el caso de Malmsteen); la cuestión es que como son yanquis automáticamente molan un montón y como los integrantes del G3+K1 no, eso equivale a considerarlos como vulgares imitadores. Flaco favor hacemos al rock nacional, ya que los chicos del G3+K1 y muchos otros podrían dar una seria lección de técnica y estilo a más de una vaca sagrada.

    De todas formas, hay que valorar y agradecer este tipo de propuestas, y más en un época donde a la guitarra se le da tan poca importancia como lengua vehicular (aprovechamos el símil lingüístico de actualidad), porque engrandecen la leyenda de la guitarra como instrumento de culto y ayuda a recordar que aunque la época dorada de los virtuosos ya ha pasado, su legado ha dejado huella en toda una serie de músicos que siguen tan fanáticos por este instrumento como entonces.

    El pasado sábado 10 de marzo, servidores y unos amigos más nos personamos en el Valhalla, céntrico y antiguo local metalero donde se iba a celebrar la segunda edición de este festival. Tras la negativa crónica y el polémico y encendido post-partido que se hizo de la primera encarnación, teniamos ganas de hablar con sus protagonistas y ver si la cosa mejoraba. Y sí, por parte de los músicos todo fue a mejor. No obstante, no seremos tan benévolos como nos pidió -entre risas- el señor Zágora, puesto que… bueno, no adelantemos acontecimientos. En dicha crónica ya incluimos una pequeña biografía de cada músico por lo que os remitimos a ella para que les conozcáis un poquito. Este G3+K1 ha contado con una variante y es que Fabio Di Angelo ha sido sustituido por Mike Zágora, del cual, llegado el momento, comentaremos algunos apuntes biográficos.

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    Dicho esto, el primer músico que salió a escena fue Jesús Espejo. El “K1″ nos ofreció un show de lo más interesante. Con un sonido curiosamente guitarrístico para ser un teclista, Espejo demostró su habilidad tocando unos temas muy elaborados basados en escalas y arpegios a alta velocidad y mucho uso de la rueda de vibrato encima de unas bases de rock moderno, progresivo y experimental. La influencia de cracks como Jordan Rudess o Derek Sherinian es notable tanto en la manera de solear (con los que podría competir de tu a tu) como en la composición. Si bien esto último sería criticable dado el gran parecido estilístico con las composiciones de los músicos mencionados, hay que reconocer el enorme trabajo y dificultad técnica que hay detrás de esos temas, por lo cual su set-list se hizo de lo más disfrutable. Lo único que falló fue el sonido, que sin ser un desastre sonó un poquito más fuerte de lo deseable, con un desfase tanto en agudos como en graves que hacía distorsionar su actuación en algunos momentos.

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    El segundo músico en subir al escenario fue Juan Martín, un guitarrista que tal como vimos la vez anterior, muestra una gran influencia de Paul Gilbert en la manera de encarar las carreras por el mástil durante los solos, y con un toque neoclásico muy a lo Macalpine o Vinnie Moore en cuanto a los riffs. El sonido no le ayudó mucho ya que mientras sus bases sonaban por la P.A. de la sala; los solos y riffs de su guitarra solo lo hacían a través de un ampli Mesa Boogie que había en el centro del pequeño escenario. Imperdonable. Sino fuera porque estábamos muy cerca tanto de su ampli como de los monitores no habríamos entendido nada. A lo largo de los tres temas que interpretó demostró técnica y soltura, y pese a tener feeling, hubo momentos en los que se le fue la mano tocando muy rápido. Aunque por otra parte, se supone que esto es un festival de shred y es lo que íbamos a escuchar, ¿no?

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    A continuación le tocó el turno al “nuevo”. Mike Zágora es un músico dotado de un elevado nivel técnico. Estudió en Berkley y fruto de aquella experiencia, acabó siendo profesor en diversas escuelas, imparte continuamente masterclasses y es fundador de la Heavy Rock School de Barcelona. Además es sponsor de Weisse Hügel y ha lanzado su primer DVD didáctico.  Desde nuestro punto de vista, fue el mejor de la noche (en cuanto a guitarras) puesto que en cierta manera posee el nivel técnico de sus dos compañeros guitarristas pero con un punto mayor de clase y estilo. Con su Ibanez de 7 cuerdas y con un sonido en la sala ya mejorado (la guitarra ya salía por la P.A. aunque algo falta de brillo). nos ofreció unos temas que podríamos definir como una mezcla entre Steve Vai y John Petrucci, por momentos fusionero y por por momentos progresivo. Descargó tres temas de cosecha propia y una magistral versión del “Erotomania” de Dream Theater. Da la sensación de que sea el que posee más tablas, puesto que demostró mucha seguridad, precisión y soltura, y bastante carisma escénico, además de un excelente control sobre cuando “shreddear” y cuando callar. Su punto débil fue la composición, puesto que al menos los temas que escuchamos no fueron como para echar cohetes, pero sería interesante poderlo escuchar en un disco entero para poder apreciar mejor su potencial en este aspecto.

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    El tercer guitarrista fue David García, que nos pareció el más flojo de los tres a nivel musical. Tocó varios temas de cosecha propia. Su técnica es elevada, tanto a legatto, sweeps, púa-contrapúa o a tapping, pero caía una y otra vez en la trampa de la velocidad (¡y qué velocidad!), dejando totalmente de lado la musicalidad. Paradojicamente, el último de los temas propios nos parece el mejor y eso que fue el más desfasado y alocado de todos los que tocó. Fue un tema neoclásico que cumplía con el 100 % de los clichés del género y en que pese a sacar humo del mástil con las interminables carreras, su base propiciaba eso precisamente, con lo cual el resultado quedaba bien. Por último, David nos obsequió con una más que decente versión del difícil tema de Steve Vai “For the love of God”.

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    Para finalizar, como en su hermano mayor, el G3 estadounidense, se reunieron los cuatro músicos para tocar el clásico de Jimi Hendrix “Little wing”. Faltó la intro, lástima, porque es el 50% del tema pero igualmente pudimos verles buenos fraseos improvisando sobre la tonalidad.

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    La reducida capacidad de la sala no permitió una gran audiencia, aunque contra todo pronóstico, el aforo fue dismuyendo; lo que hace que no quede muy claro si la buena entrada que había en un principio se debía al interés por el evento o a que se trataba de clientes habituales del local que una vez  tomada una caña y visto el panorama, decidieron que la sobredosis de virtuosismo no era lo suyo. La calidad de sonido fue muy irregular, yendo de terrorífica a aceptable (aunque no es culpa de los artistas), pero poder ver en un entorno íntimo y familiar este tipo de propuestas siempre es preferible, ya que el tipo de asistente no va a hacer headbanging ni alcanzar un estado superior de conciencia, sino a no perder de vista las evoluciones de los músicos sobre el instrumento  e intentar aprender todo lo posible. En cuanto a las críticas que hicimos la otra vez, tal como nos comentó Jesús, todo de lo que pudieran tener culpa ellos mismos fue subsanado. Todos se presentaron, nombraron los temas a tocar y en general hubo una buena interacción entre público y músicos. Sólo les pondríamos una pega (¡tranquilo Mike!) y fue la elección del orden de aparición. Dado el carácter metalero de los guitarristas, la idea de incluir un teclista es muy buena, puesto que aunque se mueva en senderos musicales similares, el sonido ya rompe un poco con la posible monotonía. La lástima fue que Espejo abrió la noche, para después tener una descarga continua y larga de guitarras. Hubiera estado muy bien verle antes de la jam o en medio de alguno de los guitarristas, pero no al principio.

    Y eso fue todo: una noche de guitarras locas como dijo Brian May en el festival Leyendas de la Guitarra de Sevilla, que aunque sonaron más locas de lo que deberían se agradece y se aplaude la iniciativa y desde aquí animamos a que este concepto tenga continuidad, ya sea con estos o con otros músicos. Por otra parte, deseamos a Espejo, Martín, Zágora y García que puedan hacerse un hueco en el complicado mercado de la guitarra de rock instrumental.

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IVAN MACÍAS & ALBERT SANZ

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Podcast # 14 (12/03/2.012)

Publicado en Podcast con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , el 14/03/2012 por Guitar Xperience

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    Programa número catorce. Repetimos algunos de los artistas que ya aparecieron la semana pasada y comentamos los conciertos más inminentes, como los de Tony MacAlpine o The Aristocrats.

     Aquí está el enlace del podcast del catorceavo programa de la temporada # 15 de Guitar Xperience y lista de los temas que aparecieron:

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Programa # 14 – Temporada 15 – 12/03/12

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  • Van Halen: Stay frosty (A different kind of truth)
  • Richie Kotzen: Love is blind (24 hours)
  • Tarja: Over the hills and far away (Directo Sala Mandra 1)
  • Jim Hall Trio: Tangerine (The Complete “Jazz Guitar”)
  • The Aristocrats: Sweaty knockers (The Aristocrats)
  • Tony MacAlpine: Wheel of fortune (Tony MacAlpine Collection: The Shrapnel years)
  • Tony MacAlpine: Blue Maserati (Tony MacAlpine)
  • Gerald Veasley: Still movin’ on (Velvet)
  • O’Funk’Illo: Dame la pasta (Sesión golfa)
  • SECCIÓN TEMA SOLICITADO: Apocalyptica feat. Dave Lombardo: 2.o10 (7th Symphony)

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    Si sois veteranos ya lo sabréis, pero lo repetiremos a los nuevos oyentes. Acostumbramos a acompañar cada podcast con videos en directo de todas las canciones que han aparecido, y sino encontramos esas mismas escogemos otras representativas del mismo autor, pero intentamos que siempre sean en concierto. Para ver los videos tenemos tres vias. El Canal de Guitar Xperience para casi todas las canciones. ¿Cuales no se verán en el canal? Pues las que se emiten dentro de la sección Net Xperience que es la sección de los nuevos valores. Ellos tienen su propio canal, el Canal de Net Xperience a modo de homenaje permanente. Por último tenemos el Canal de Classics Xperience  que está dedicado a la sección homónima en la que damos refugio a todos esos clásicos atemporales de la buena música (cómo podeis comprobar, las secciones Net Xperience y Classics Xperience no han tenido cabida en el programa del lunes, por tanto sus canales no han sido actualizados).

    Y como siempre decimos, si quieres hacernos cualquier petición o consulta respecto al programa, ya sabes que puedes hacerlo a través de la sección “¡Habla ahora! (o calla para siempre)”, en el email guitarexperience@hotmail.com y en nuestros perfiles en Facebook y Twitter. Y por supuesto, (tal y como se explica en el apartado “¿Cómo puedes sintonizarnos?” de la columna de la derecha), podréis escuchar Guitar Xperience en directo cada lunes de 23 a 00:30 en el 94.6 FM en Barcelona o via online en Ona de Sants-Montjüic y en su versión podcast cada miércoles en este mismo lugar.

Podcast # 13 (5/03/2.012)

Publicado en Podcast con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , , , , , el 07/03/2012 por Guitar Xperience

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    Tras dos semanas de pausa vuelve Guitar Xperience a las ondas y hoy al podcast. Como no, nos centramos en los temas que habiamos dejado pendientes, como las crónicas de los conciertos de Tarja y Joe Bonamassa, a los que añadimos la de los God is an Astronaut. Aparte de eso, novedades, música interesante y un pequeño homenaje al gran Ronnie Montrose que acaba de abandonarnos. 

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    Aquí está el enlace del podcast del onceavo programa de la temporada # 15 de Guitar Xperience y lista de los temas que aparecieron:

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Programa # 12 – Temporada 15 – 5/03/12

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  • Van Halen: Honeybabysweetiedoll (A different kind of truth)
  • Richie Kotzen: 24 hours (24 hours)
  • Tarja: Naiad (Directo Sala Mandra)
  • Tarja: Solo de batería de Mike Terrana (Directo Sala Mandra)
  • The Aristocrats: Flatlands  (The Aristocrats)
  • Joe Bonamassa: Sloe gin (Live fron nowhere in particular)
  • Tony MacAlpine: Edge of insanity (Edge of insanity)
  • God is an Astronaut: Suicide by star (All is violent, all is bright)
  • Ronnie Montrose: Right saddle, wrong horse (Mutatis mutandis)

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    Si sois veteranos ya lo sabréis, pero lo repetiremos a los nuevos oyentes. Acostumbramos a acompañar cada podcast con videos en directo de todas las canciones que han aparecido, y sino encontramos esas mismas escogemos otras representativas del mismo autor, pero intentamos que siempre sean en concierto. Para ver los videos tenemos tres vias. El Canal de Guitar Xperience para casi todas las canciones. ¿Cuales no se verán en el canal? Pues las que se emiten dentro de la sección Net Xperience que es la sección de los nuevos valores. Ellos tienen su propio canal, el Canal de Net Xperience a modo de homenaje permanente. Por último tenemos el Canal de Classics Xperience  que está dedicado a la sección homónima en la que damos refugio a todos esos clásicos atemporales de la buena música (cómo podeis comprobar, las secciones Net Xperience y Classics Xperience no han tenido cabida en el programa del lunes, por tanto sus canales no han sido actualizados).

    Y como siempre decimos, si quieres hacernos cualquier petición o consulta respecto al programa, ya sabes que puedes hacerlo a través de la sección “¡Habla ahora! (o calla para siempre)”, en el email guitarexperience@hotmail.com y en nuestros perfiles en Facebook y Twitter. Y por supuesto, (tal y como se explica en el apartado “¿Cómo puedes sintonizarnos?” de la columna de la derecha), podréis escuchar Guitar Xperience en directo cada lunes de 23 a 00:30 en el 94.6 FM en Barcelona o via online en Ona de Sants-Montjüic y en su versión podcast cada miércoles en este mismo lugar.

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